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AEOPAS dirige la sesión del agua del Foro Mundial de Desarrollo Económico Local


02/04/2025

Ferias y eventos
AEOPAS dirige la sesión del agua del Foro Mundial de Desarrollo Económico Local

 

  • La democratización de la gestión del agua es garantía de sostenibilidad a largo plazo, porque fomenta la corresponsabilidad y el sentido del agua como patrimonio común
 
Aeopas (Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento) participa en la sexta edición del Foro Mundial de Desarrollo Económico Local se celebra del 1 al 4 de abril de 2025 en Sevilla, España, en el Palacio de Congresos y Exposiciones.
 
Dirige la mesa de debate "Gestión del agua que construye ciudad" que tiene como parte fundamental del debate el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, reconocido por Naciones Unidas, que implica garantizar a todas las personas un acceso básico al agua potable y servicios de saneamiento adecuados. Este derecho se ha traducido en iniciativas concretas a nivel local, destacando la noción de suministro mínimo vital: algunos operadores públicos han incorporado en sus ordenanzas municipales la garantía de una cantidad mínima de agua por persona al día, independientemente de la capacidad de pago. Estas políticas de mínimo vital –por ejemplo, asegurar en torno a 100 litros por persona al día tal como recomiendan la OMS y la ONU– buscan que ninguna familia vulnerable quede privada de agua, materializando así el derecho humano en nuestros territorios. Son medidas incipientes pero de gran impacto social, que muestran el camino hacia una gestión del agua con equidad e inclusión.
 
Ahora bien, si hablamos de agua en el siglo XXI, el cambio climático emerge como el elefante en la habitación: una realidad enorme que condiciona todo, pero que a veces cuesta abordar frontalmente. Los fenómenos extremos asociados al clima están poniendo a prueba nuestros sistemas hídricos. Tenemos recientes ejemplos: la DANA que afectó gravemente a Valencia, dejando infraestructuras dañadas y problemas de abastecimiento; la intensa sequía en el norte de Italia, la peor en décadas, que secó canales emblemáticos de Venecia; o los caudales críticamente bajos de ríos en el norte de Alemania. Estos eventos, antes excepcionales, son cada vez más frecuentes y evidencian la vulnerabilidad de nuestras fuentes de agua. Sequías prolongadas agotan embalses y acuíferos, mermando las reservas de agua potable, mientras que lluvias torrenciales e inundaciones (como las DANAs) pueden colapsar la infraestructura de saneamiento y contaminar las aguas. En suma, el cambio climático tensiona por doble partida el ciclo del agua: disminuye la disponibilidad en cantidad y compromete la calidad, poniendo en riesgo el abastecimiento seguro a la población. En este foro, por tanto, encaramos la urgencia de una planificación hídrica adaptativa que considere escenarios climáticos futuros y extreme las precauciones para garantizar el suministro en cualquier circunstancia.
 
Otro punto central del debate será la escala de la gestión. En áreas urbanas mayores suele haber empresas municipales o metropolitanas sólidas, pero ¿qué ocurre en el entorno rural y en los pequeños municipios? Aquí es donde los servicios supramunicipales demuestran su valor.
 
Por supuesto, nada de esto será posible sin un decidido esfuerzo de inversión pública. La modernización de las infraestructuras del agua —desde la captación hasta la depuración, pasando por las redes de distribución— requiere financiamiento que excede la capacidad de muchos municipios, especialmente tras años de restricciones presupuestarias. Es aquí donde las administraciones de nivel regional, nacional e incluso la Unión Europea deben implicarse. Programas de apoyo financiero, fondos estructurales y planes de recuperación pueden y deben destinar recursos a mejorar y adaptar el ciclo del agua. Invertir en agua es invertir en salud pública, en resiliencia económica y en calidad de vida; por cada euro invertido se evitan costos mucho mayores asociados a emergencias, pérdida de actividad económica por escasez o contaminación, y degradación ambiental.
 

Gobernanza del agua

 
Finalmente, quisiéramos enmarcar este debate en una visión de gobernanza del agua participativa y transparente, con un fuerte control ciudadano. Reivindicamos que la gestión del agua, al tratarse de un bien común esencial para la vida, debe ejercerse con la mayor apertura hacia la sociedad. Esto implica varias dimensiones: por un lado, transparencia total en la información (calidad del agua, estado de las redes, criterios de tarificación, inversiones realizadas, etc.), de modo que los ciudadanos y ciudadanas sepan cómo se gestiona el recurso y en qué se emplean sus tarifas. Por otro lado, participación real en la toma de decisiones: desde procesos de consulta pública en la planificación hídrica hasta la incorporación de representantes de la sociedad civil en los consejos de administración de las empresas públicas de agua o en observatorios ciudadanos del agua. La experiencia demuestra que cuando la comunidad se involucra, se logra una gestión más justa y eficaz: aumenta la concienciación sobre el uso responsable, se adaptan mejor las soluciones a las necesidades locales y se genera confianza en las instituciones. 
 
La democratización de la gestión del agua es garantía de sostenibilidad a largo plazo, porque fomenta la corresponsabilidad y el sentido del agua como patrimonio común. En resumen, abogamos por modelos en que el agua no sea vista como una simple mercancía o un servicio comercial cualquiera, sino como un derecho y un bien común, gestionado con criterios sociales, ambientales y de buen gobierno.
 
Luis Babiano, moderador de la mesa y gerente de AEOPAS, ha convocado a los siguientes panelistas, cuyos conocimientos y experiencias enriquecerán esta discusión:
 
  • Ángela Lara, profesora e investigadora de la Universidad de Sevilla, experta en gestión hídrica y cambio climático.
     
  • Pedro Arrojo, Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento, referente internacional en la defensa del agua como derecho humano.
     
  • Marcela Olivera, representante de Blue Community y destacada activista por el agua como bien común, con amplia experiencia en movimientos ciudadanos por el derecho al agua.
     
  • Jaime Morell, en representación de la Diputación de Sevilla, conocedor de la realidad del abastecimiento en municipios rurales y de las iniciativas supramunicipales en la provincia.
     
  • Ruth Quevedo Fique, es economista por la Universidad Nacional de Colombia y actual Directora Ejecutiva de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico.
     
  • Mounir Laymouri, alcalde de Tánger (Marruecos) –pendiente de confirmación de asistencia–, quien aportaría la visión de una gran ciudad del norte de África enfrentando retos hídricos similares.
     
  • Álvaro Real, Director General de Infraestructuras de la Junta de Andalucía, responsable de la planificación y ejecución de inversiones hídricas a nivel regional.
 

Fuente www.aeopas.org


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